Europa, acorralada por una brutal segunda ola de coronavirus, lanza nuevas medidas para intentar contener una pandemia que deja más de 1,16 millones de muertos y 43,7 de contagios en el mundo, según el último balance de AFP en base a fuentes oficiales.

La Unión Europea anunció este martes la transferencia de millonarios préstamos a Italia, España y Polonia para enfrentar el aumento del desempleo causado por el covid-19, en el marco del programa SURE, que cuenta con un fondo de 100.000 millones de euros (más de USD 118.000 millones).

En España a salida del confinamiento en el segundo trimestre del año sólo permitió a la economía española recuperar la mitad del empleo destruido. La tasa de paro en los últimos tres meses ha subido hasta el 16,3%, 2,3 puntos más que hace un año, con 355.000 desempleados más, el mayor incremento desde el primer trimestre del 2012. Así, la cifra total de parados queda en 3.722.900 personas, según reportó el portal de La Vanguardia.

Según las cifra de la Encuesta de Población Activa (EPA), entre julio y septiembre se crearon 569.600 puestos de trabajo. Es el equivalente al 53% de los ocupados que perdieron su empleo en el trimestre precedente. Por lo tanto, hay algo más de medio millón de empleados que perdieron su trabajo con el confinamiento y aún no lo han recuperado.

En España, donde se proclamó el estado de emergencia sanitaria y se han endurecido las medidas, los médicos del sistema público, exhaustos después de más de seis meses de pandemia, iniciaron este martes una huelga nacional, la primera en 25 años, para reclamar un mayor reconocimiento a su labor.

Si bien la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos dijo a la AFP que hay un acatamiento del 85% de los médicos, la mayoría lo hace de forma simbólica para asegurar el servicio.

Decisiones difíciles

En Italia, las nuevas medidas fueron mal recibidas como lo demuestran las manifestaciones en Roma y varias ciudades que desde el fin de semana rechazan el cierre de bares y restaurantes a partir de las 18H00, y de todos los teatros, cines y gimnasios durante un mes.

En Milán y Turín (norte) las protestas del lunes acabaron en enfrentamientos entre la policía y los manifestantes, actos de vandalismo contra tranvías y vitrinas de comercios rotas, entre cruces de cócteles molotov y gases lacrimógenos.

En Francia, donde la situación es crítica, el gobierno contempla extender el toque de queda nocturno que ya afecta a 46 millones de personas, imponer un confinamiento domiciliario de fin de semana o localizado en las zonas más afectadas, como París.

«Debemos prepararnos para decisiones difíciles», dijo este martes el ministro del Interior francés, Gérald Darmanin.

Europa realiza en dos días una cumbre para abordar la crisis sanitaria. Y el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, dijo: «Necesitamos una acción decidida, necesariamente de alcance europeo, basada en dos pilares: pruebas y rastreo, y vacunas».

AGENCIAS